lunes, 25 de octubre de 2010

V Clase de Ética Profesional y Sociología Jurídica - Octubre 21, 2010

IV. Las Filosofías Éticas Seculares.
En el Leviatán (1651), el filósofo inglés Thomas Hobbes atribuye la mayor importancia a la sociedad organizada y al poder político. Afirmaba que la vida humana en el “estado de naturaleza” (independiente de o anterior a, la institución del estado civil) es:
·        solitaria,
·        pobre,
·        sucia,
·        violenta y
·        corta y
·        que es “una guerra de todos contra todos”.
En consecuencia, la gente busca seguridad participando en un contrato social en el que el poder original de cada persona se cede a un soberano que, a su vez, regula la conducta.
Esta postura conservadora en política asume que los seres humanos son malos y precisan un Estado fuerte para reprimirlos.
No obstante, Hobbes afirmaba que si un soberano no da seguridad y orden y es derrocado por sus súbditos, la sociedad vuelve al estado de naturaleza y puede comprometerse en un nuevo contrato.

IV.2.- John Locke.
La doctrina de Hobbes relativa al estado y al contrato social marcó el pensamiento del filósofo inglés John Locke.
En sus dos Tratados sobre el Gobierno Civil (1690) Locke mantenía, sin embargo, que el fin del contrato social es limitar el poder absoluto de la autoridad y, como contrapeso, promover la libertad individual.

IV.3.- Baruch Spinoza.:
La razón humana es el criterio para una conducta recta en el modelo elaborado por el filósofo holandés.
En su obra más importante, Ethica ordine geometrico demonstrata (Ética demostrada según método geométrico, conocida como Ética, 1674), Spinoza afirmaba que la ética se deduce de la psicología y la psicología de la metafísica.
Sostenía que todas las cosas son neutras en el orden moral desde el punto de vista de la eternidad; sólo las necesidades e intereses humanos determinan lo que se considera bueno o malo, el bien y el mal.
Todo lo que contribuye al conocimiento de la naturaleza del ser humano o se halla en consonancia con la razón humana está prefigurado como bueno. Por ello, cabe suponer:
·        Que todo lo que la gente tiene en común es lo mejor para cada uno,
·        lo bueno que la gente busca para los demás es lo bueno que desea para sí misma.
·        Además, la razón es necesaria para refrenar las pasiones y alcanzar el placer y la felicidad evitando el sufrimiento.
·        El estado humano más elevado, según Spinoza, es el “amor intelectual de Dios” que viene dado por el conocimiento intuitivo, una facultad mayor que la razón ordinaria.
·        Con el uso adecuado de esta propiedad, una persona puede contemplar la totalidad del universo mental y físico y considerar que éste engloba una sustancia infinita que Spinoza denomina Dios sin disociarlo del mundo.

IV.4.- Isaac Newton.
Las leyes de Newton en el siglo XVII y la mayoría de los grandes descubrimientos científicos, afectaron a la ética. Los descubrimientos de Isaac Newton, el filósofo científico inglés, aportaron uno de los primeros y más claros ejemplos de esta influencia.
Las leyes de Newton se consideraron como prueba de un orden divino racional. La opinión contemporánea al respecto fue expresada por el poeta inglés Alexander Pope en el verso “Dios dijo: ¡dejad en paz a Newton!, y se hizo la luz”.
Los hallazgos e hipótesis de Newton provocaron que los filósofos tuvieran confianza en un modelo ético tan racional y ordenado como se suponía que era la naturaleza.

V. Las Filosofías éticas anteriores al darwinismo:

V.1.- Hume y Smith.
Durante el siglo XVIII, los filósofos británicos David Hume, en Ensayos morales y políticos (1741-1742), y Adam Smith, autor de la teoría económica del laissez-faire, en su Teoría de los sentimientos morales (1759), formularon modelos éticos del mismo modo subjetivos.
Identificaron lo bueno con aquello que produce sentimientos de satisfacción y lo malo con lo que provoca dolor.
Según Hume y Smith, las ideas de moral e interés público provocan sentimientos de simpatía entre personas que tienden las unas hacia las otras incluso cuando no están unidas por lazos de parentesco u otros lazos directos.
V.2.- Jean-Jacques Rousseau.
El filósofo y novelista francés Jean-Jacques Rousseau, en su Contrato social (1762), aceptó la teoría de Hobbes de una sociedad regida por las cláusulas de un contrato social. En su novela Emilio o la educación (1762) y en otras obras, sin embargo, atribuía el mal ético a las inadaptaciones sociales y mantuvo que los humanos eran buenos por naturaleza.

V.3.- William Godwin.
El anarquista, filósofo, novelista y economista político británico William Godwin llevó esta convicción hasta su extremo lógico en su Ensayo sobre la justicia política (1793), que rechazaba todas las instituciones sociales, incluidas las del Estado, sobre la base de que su simple existencia constituye la fuente del mal.
V.4.- Immanuel Kant.
Una mayor aportación a la ética fue hecha a finales del siglo XVIII por el filósofo alemán Immanuel Kant en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785). Según Kant:
·        No importa con cuánta inteligencia actúe el individuo, los resultados de las acciones humanas están sujetos a accidentes y circunstancias; por lo tanto,
·        La moralidad de un acto no tiene que ser juzgada por sus consecuencias sino sólo por su motivación ética.
·        Sólo en la intención radica lo bueno, ya que es la que hace que una persona obre, no a partir de la inclinación, sino desde la obligación, que está basada en un principio general que es el bien en sí mismo.
Como principio moral último, Kant volvió a plantear el término medio en una forma lógica: “Obra como si la máxima de tu acción pudiera ser erigida, por tu voluntad, en ley universal de la naturaleza”. Esta regla es denominada imperativo categórico, porque es general y a la vez encierra un mandato. Kant insistió en que uno ha de tratar a los demás como si fueran “en cada caso un fin, y nunca sólo un medio”.

viernes, 15 de octubre de 2010

IV Clase de Ética Profesional y Sociología Jurídica - Octubre 14, 2010

II.2.- La Ética y La Penitencia:
Conforme la Iglesia medieval se hizo más poderosa, se desarrolló un modelo de ética que aportaba:
·        El castigo para el pecado y
·        La recompensa de la inmortalidad para premiar la virtud.
Las virtudes más importantes eran:
1.     La humildad,
2.     La continencia,
3.     La benevolencia y
4.     La obediencia;
5.     La espiritualidad, o la bondad de espíritu,
Era indispensable para la moral. Todas las acciones, tanto las buenas como las malas, fueron clasificadas por la Iglesia y se instauró un sistema de penitencia temporal como expiación de los pecados.
Las creencias éticas de la Iglesia medieval fueron recogidas en literatura en la Divina comedia de Dante, que estaba influenciada por las filosofías de Platón, Aristóteles y santo Tomás de Aquino.
En la sección de la Divina comedia titulada ‘Infierno’, Dante clasifica el pecado bajo tres grandes epígrafes, cada uno de los cuales tenía más subdivisiones.
En un orden creciente de pecado colocó:
1.     Los pecados de incontinencia (sensuales o emocionales),
2.     De violencia o brutalidad (de la voluntad), y
3.     De fraude o malicia (del intelecto).

Las tres facultades del alma de Platón son repetidas así en su orden jerárquico original, y los pecados son considerados como perversiones de una u otra de las tres facultades.

II.3.- La Ética después de la Reforma:
La influencia de las creencias y prácticas éticas cristianas disminuyó durante el renacimiento.
La Reforma protestante provocó un retorno general a los principios básicos dentro de la tradición cristiana, cambiando el énfasis puesto en algunas ideas e introduciendo otras nuevas.
II.3.1.-  Martín Lutero:
Según Martín Lutero, la bondad de espíritu es la esencia de la piedad cristiana. Al cristiano se le exige una conducta moral o la realización de actos buenos, pero la justificación, o la salvación, viene sólo por la fe. El propio Lutero había contraído matrimonio y el celibato dejó de ser obligatorio para el clero protestante.
II.3.2.- Juan Calvino:
El teólogo protestante francés y reformista religioso Juan Calvino aceptó la doctrina teológica de que la salvación se obtiene sólo por la fe y mantuvo también la doctrina agustina del pecado original.
II.3.3.- Los Puritanos:
Los puritanos eran calvinistas y se adhirieron a la defensa que hizo Calvino de la sobriedad, la diligencia, el ahorro y la ausencia de ostentación; para ellos la contemplación era holgazanería y la pobreza era o bien castigo por el pecado o bien la evidencia de que no se estaba en gracia de Dios.
Los puritanos creían que:
1.     Sólo los elegidos podrían alcanzar la salvación.
2.     Se consideraban a sí mismos elegidos, pero no podían estar seguros de ello hasta que no hubieran recibido una señal.
3.     Creían que su modo de vida era correcto en un plano ético y que ello comportaba la prosperidad mundana.
4.     La prosperidad fue aceptada pues como la señal que esperaban.
5.     La bondad se asoció a la riqueza y la pobreza al mal.
6.     No lograr el éxito en la profesión de cada uno pareció ser un signo claro de que la aprobación de Dios había sido negada.
7.     La conducta que una vez se pensó llevaría a la santidad, llevó a los descendientes de los puritanos a la riqueza material.

En general, durante la Reforma:
·        la responsabilidad individual se consideró más importante que
·        la obediencia a la autoridad o a la tradición.

EXAMEN PARCIAL I - Octubre 14, 2010

ETICA PROFESIONAL
EXAMEN PARCIAL I
(100 PUNTOS)

Nombre Completo: ____________________       Cédula: _____________


Desarrollo:  (Cada respuesta vale 10 puntos).

1.- Describa en breves palabras de dónde procede la palabra Ética y su significado.
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2.- Explique de qué trata la filosofía moral.
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3.- Señale los tres modelos históricos de la conducta humana y explíquelos.
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4.- Explique en sus propias palabras el significado de: “La virtud es conocimiento; la gente será virtuosa si sabe lo que es la virtud, y el vicio, o el mal, es fruto de la Ignorancia”.  Diga de quién son estas palabras.
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5.- Cuáles son las tres partes del alma humana según Platón, y explique su virtud específica en la persona buena.
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6.- En el concepto Platónico, una persona era justa, cuando su vida está guiada con sus compuesto de manera armonioso, Explíque el mismo.
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7.- ¿Cómo entiende Aristóteles la felicidad?.
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8.- ¿Para Usted, cómo la prudencia, el valor, la templanza y la justicia pueden llegar a ser virtudes cardinales hoy día?
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9.- Señale las primeras ideas éticas revolucionarias que influyeron en el desarrollo de la ética según la fe cristiana?
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10.- ¿Cómo califica Dante Alighieri en su Divina Comedia el concepto del pecado, explíque brevemente uno a uno?.
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jueves, 7 de octubre de 2010

III Clase de Ética - Octubre 07, 2010

I.4.6.- El Estoicismo:
La filosofía del estoicismo se desarrolló en torno al 300 a.C. durante los periodos helenístico y romano. En Grecia los principales filósofos estoicos fueron:
·        Zenón de Citio,
·        Cleantes y
·        Crisipo de Solis.
En Roma el estoicismo resultó ser la más popular de las filosofías griegas y Cicerón fue, entre los romanos ilustres, uno de los que cayó bajo su influencia.
Sus principales representantes durante el periodo romano fueron el filósofo griego Epicteto y el emperador y pensador romano Marco Aurelio.
Según los estoicos, la naturaleza es ordenada y racional, y sólo puede ser buena una vida llevada en armonía con la naturaleza. Los filósofos estoicos, sin embargo, también se mostraban de acuerdo en que como la vida está influenciada por circunstancias materiales el individuo tendría que intentar ser todo lo independiente posible de tales condicionamientos.
La práctica de algunas virtudes cardinales, como:
·        La prudencia,
·        El valor,
·        La templanza y
·        La justicia,

Permite alcanzar la independencia conforme el espíritu del lema de los estoicos, “Aguanta y renuncia”. De ahí, que la palabra estoica haya llegado a significar fortaleza frente a la dificultad.

I.4.7.- El Epicureísmo:
En los siglos IV y III a.C., el filósofo griego Epicuro desarrolló un sistema de pensamiento, más tarde llamado epicureísmo, que identificaba la bondad más elevada con el placer, sobre todo el placer intelectual y, al igual que el estoicismo, abogó por una vida moderada, incluso ascética, dedicada a la contemplación.
El principal exponente romano del epicureísmo fue el poeta y filósofo Lucrecio, cuyo poema (De la naturaleza de las cosas), escrito hacia la mitad del siglo I a.C., combinaba algunas ideas derivadas de las doctrinas cosmológicas del filósofo griego Demócrito con otras derivadas de la ética de Epicuro.
Los epicúreos buscaban alcanzar el placer manteniendo un estado de serenidad, es decir, eliminando todas las preocupaciones de carácter emocional.
Consideraban las creencias y prácticas religiosas perniciosas porque preocupaban al individuo con pensamientos perturbadores sobre la muerte y la incertidumbre de la vida después de ese tránsito.
Los epicúreos mantenían también que es mejor posponer el placer inmediato con el objeto de alcanzar una satisfacción más segura y duradera en el futuro; por lo tanto, insistieron en que la vida buena lo es en cuanto se halla regulada por la autodisciplina.

II. La Ética cristiana:
Los modelos éticos de la edad clásica fueron aplicados a las clases dominantes, en especial en Grecia. Las mismas normas no se extendieron a los no griegos, que eran llamados barbaroi (bárbaros), un término que adquirió connotaciones peyorativas.
En cuanto a los esclavos, la actitud hacia los mismos puede resumirse en la calificación de ‘herramientas vivas’ que le aplicó Aristóteles. En parte debido a estas razones, y una vez que decayeron las religiones paganas, las filosofías contemporáneas no consiguieron ningún refrendo popular y gran parte del atractivo del cristianismo se explica por la extensión de la ciudadanía moral a todos, incluso a los esclavos.
El advenimiento del cristianismo marcó una revolución en la ética, al introducir una concepción religiosa de lo bueno en el pensamiento occidental.
Según la idea cristiana una persona es dependiente por entero de Dios y no puede alcanzar la bondad por medio de la voluntad o de la inteligencia, sino tan sólo con la ayuda de la gracia de Dios.
La primera idea ética cristiana descansa en la regla de oro:
·        Lo que quieras que los hombres te hagan a ti, házselo a ellos” (Mt. 7,12);
·        en el mandato de amar al prójimo como a uno mismo (Lev. 19,18)
·        e incluso a los enemigos (Mt. 5,44),
·        y en las palabras de Jesús: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22,21).
Jesús creía que el principal significado de la ley judía descansa en el mandamiento “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo” (Lc. 10,27).
En este sentido el cristianismo primigenio realzó como virtudes:
·        El ascetismo,
·        El martirio,
·        La fe,
·        La misericordia,
·        El perdón,
·        El amor no erótico, que los filósofos clásicos de Grecia y Roma apenas habían considerado importantes.

II. 1.- La Ética de los Padres de la Iglesia:
Uno de los puntos fuertes de la ética cristiana fue la oposición al maniqueísmo, una religión de origen persa que mantenía que el bien y el mal (la luz y la sombra) eran fuerzas opuestas que luchaban por el dominio absoluto.
El maniqueísmo tuvo mucha aceptación en los siglos III y IV d.C. San Agustín, considerado como el fundador de la teología cristiana, fue maniqueo en su juventud pero abandonó este credo después de recibir la influencia del pensamiento de Platón.
Tras su conversión al cristianismo en el 387, intentó integrar la noción platónica con el concepto cristiano de la bondad como un atributo de Dios, y el pecado como la caída de Adán, de cuya culpa una persona está redimida por la gracia de Dios.
La creencia maniqueísta en el diablo persistió, sin embargo, como se puede ver en la convicción de san Agustín en la maldad intrínseca de la naturaleza humana.
Esta actitud pudo reflejar su propio sentido de culpabilidad, por los excesos que había cometido en la adolescencia y puede justificar el énfasis que puso la primera doctrina moral cristiana sobre la castidad y el celibato.
Durante la edad media tardía, los trabajos de Aristóteles, a los que se pudo acceder a través de los textos y comentarios preparados por estudiosos árabes, tuvieron una fuerte influencia en el pensamiento europeo. Al resaltar el conocimiento empírico en comparación con la revelación, el aristotelismo amenazaba la autoridad intelectual de la Iglesia.
El teólogo cristiano santo Tomás de Aquino consiguió, sin embargo, armonizar el aristotelismo con la autoridad católica al admitir la verdad del sentido de la experiencia pero manteniendo que ésta completa la verdad de la fe.
La gran autoridad intelectual de Aristóteles se puso así al servicio de la autoridad de la Iglesia, y la lógica aristotélica acabó por apoyar los conceptos agustinos del pecado original y de la redención por medio de la gracia divina. Esta síntesis representa la esencia de la mayor obra de Tomás de Aquino, Summa theologica (1265-1273).

II.2.- La Ética y La Penitencia:
Conforme la Iglesia medieval se hizo más poderosa, se desarrolló un modelo de ética que aportaba:
·        El castigo para el pecado y
·        La recompensa de la inmortalidad para premiar la virtud.
Las virtudes más importantes eran:
1.     La humildad,
2.     La continencia,
3.     La benevolencia y
4.     La obediencia;
5.     La espiritualidad, o la bondad de espíritu,
Era indispensable para la moral. Todas las acciones, tanto las buenas como las malas, fueron clasificadas por la Iglesia y se instauró un sistema de penitencia temporal como expiación de los pecados.
Las creencias éticas de la Iglesia medieval fueron recogidas en literatura en la Divina comedia de Dante, que estaba influenciada por las filosofías de Platón, Aristóteles y santo Tomás de Aquino.
En la sección de la Divina comedia titulada ‘Infierno’, Dante clasifica el pecado bajo tres grandes epígrafes, cada uno de los cuales tenía más subdivisiones.
En un orden creciente de pecado colocó:
1.     Los pecados de incontinencia (sensuales o emocionales),
2.     De violencia o brutalidad (de la voluntad), y
3.     De fraude o malicia (del intelecto).

Las tres facultades del alma de Platón son repetidas así en su orden jerárquico original, y los pecados son considerados como perversiones de una u otra de las tres facultades.

II.3.- La Ética después de la Reforma:
La influencia de las creencias y prácticas éticas cristianas disminuyó durante el renacimiento.
La Reforma protestante provocó un retorno general a los principios básicos dentro de la tradición cristiana, cambiando el énfasis puesto en algunas ideas e introduciendo otras nuevas.
II.3.1.-  Martín Lutero:
Según Martín Lutero, la bondad de espíritu es la esencia de la piedad cristiana. Al cristiano se le exige una conducta moral o la realización de actos buenos, pero la justificación, o la salvación, viene sólo por la fe. El propio Lutero había contraído matrimonio y el celibato dejó de ser obligatorio para el clero protestante.
II.3.2.- Juan Calvino:
El teólogo protestante francés y reformista religioso Juan Calvino aceptó la doctrina teológica de que la salvación se obtiene sólo por la fe y mantuvo también la doctrina agustina del pecado original.
II.3.3.- Los Puritanos:
Los puritanos eran calvinistas y se adhirieron a la defensa que hizo Calvino de la sobriedad, la diligencia, el ahorro y la ausencia de ostentación; para ellos la contemplación era holgazanería y la pobreza era o bien castigo por el pecado o bien la evidencia de que no se estaba en gracia de Dios.
Los puritanos creían que:
1.     Sólo los elegidos podrían alcanzar la salvación.
2.     Se consideraban a sí mismos elegidos, pero no podían estar seguros de ello hasta que no hubieran recibido una señal.
3.     Creían que su modo de vida era correcto en un plano ético y que ello comportaba la prosperidad mundana.
4.     La prosperidad fue aceptada pues como la señal que esperaban.
5.     La bondad se asoció a la riqueza y la pobreza al mal.
6.     No lograr el éxito en la profesión de cada uno pareció ser un signo claro de que la aprobación de Dios había sido negada.
7.     La conducta que una vez se pensó llevaría a la santidad, llevó a los descendientes de los puritanos a la riqueza material.

En general, durante la Reforma:
·        la responsabilidad individual se consideró más importante que
·        la obediencia a la autoridad o a la tradición.